Dedicado a Arlette, Kevin y su madre Silvia Nunca el viento había acariciado tan rudamente su rostro ni el gélido beso de la mañana arrancándole un suspiro de dragón, como le gustaba considerar su exhalación en un día frío al centro-sur de México. Ese estado de admiración, mezcla de inocencia y descubrimiento, aún estaba presente en su tierna edad aquella mañana helada de invierno en que su hermano salía a comprar, con los últimos diez pesos de la quincena que se escurrió como agua, un par de piezas de pan. Afuera el sol deslumbraba y devolvía cierta calidez a su piel tostada, un gorro detenía el viento cortante y defendía sus orejas del asedio constante que la helada otorgaba al aire. - Buen día Don Rey - Buenos días niño ¿Qué te cobro? La bolsa de plástico con tres piezas de pan susurrando por el roce acompasaba sus cortos pasos. Su pensamiento se desvió h...
La encontró entre los árboles, manchada de sangre. Pensó que tal vez habían maltratado a su vecina con la misma soga. Recordó la tarde que estuvieron pegando carteles con su cara en las calles, también, que cada vez que rompía la cinta con pegamento las manos le sudaban, la realidad parecía alejarse, su mamá y su hermano parecían perderse entre los adoquines rotos; creía poder sentir empatía con los hijos de la desaparecida. Recogió y observó la riata, esa mancha oscura bien podría ser otro líquido menos sombrío, ¿Aceite tal vez? de cualquier forma sólo fue una herramienta para infligir dolor; ya no estaba cerca el maldito ser que la había utilizado (¿O si? Nunca hubo nadie señalado como culpable de la agresión y ya habían pasado al menos cinco años). Intentó imaginar el frío que debió sentir al estar afuera entre los árboles en la noche, el rocío condensado en su piel como cuando uno duerme al lado de la fogata y las ganas de ir por más leña son indescriptib...
Tras la trinchera michoacana Yace la tierra humedecida Pues llora Mexico la guerra Y derrama su sangre bendecida Tras la trinchera michoacana Se levantan los guerreros En la batalla son titanes Y En el campo jornaleros Tras la trinchera michoacana Se derrama sangre a borbotones De un lado la de hermanos, Del otro la de bribones Tras la trinchera michoacana Mil rifles apuntan al frente No vacila ni tiembla el pulso Del michoacano combatiente Tras la trinchera michoacana Se cultivan aguacates Para alimentar la fortaleza De los valientes atacantes Tras la trinchera michoacana Hay muerte por montones Que arropa a mexicanos Que se convirtieron en traidores Tras la trinchera michoacana Hay mujeres con cojones Que de dia sirven las balas Y en las noches los frijoles Tras la trinchera michoacana Los niños se hacen hombres Las mujeres adelitas Los templarios maricones Tras la trinchera michoacana Hay mil héroes michoacanos Que se desangran dia a dia Por nosotros sus hermanos Ricardo Rodrigue...
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